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INE y el BCV siguen en mora con cifras oficiales

 

Los datos de la pobreza y el desempleo no se presentan desde 2015. Otras instituciones, no oficiales, como Encovi y Cendas son los que han aportado estadísticas socioeconómicas. Expertos ven “urgente y necesario” datos de de inflación y PIB

Agencias / Thiany Rodríguez

En al menos los últimos tres años, el país ha desconocido los datos de los niveles de pobreza, desempleo, el Producto Interno Bruto (PIB), la inflación, balanza de pago; además de otros indicadores fundamentales como el consumo de alimentos, la inflación,  y los estados financieros de la materia petrolera, números que resultan más “urgentes y necesarios” para la planificación en tiempos de hiperinflación.

Ni el Instituto Nacional de Estadística (INE), ni el Banco Central de Venezuela (BCV) han divulgados los datos socioeconómicos y macroeconómicos de la nación, “ninguno de los dos ha informado sobre la inflación y les corresponde, parece que el INE también obstaculiza este proceso, los frena, el gobierno debe cumplir con la normativa que se le exige, todos los países deben dar a conocer sus números con o sin crisis”, interviene el economista Jesús  Casique.

Este año en su entrega de Memoria y Cuenta, el presidente de la República, Nicolás Maduro, aún cuando reconoció la inflación, no informó sobre los indicadores porcentuales de la misma y se reservó igualmente el PIB. Lo que sí reveló fue que la pobreza para el cierre de 2017 se ubicó en 18,1%; mientras que la de carácter extrema en 4,4%; sin embargo, las cifras no están disponibles al detalle.

En julio de 2015, el INE publicó su último balance público oficial sobre hogares en situación de pobreza por Línea de Ingreso (LI) correspondiente al primer semestre de ese año, en el que se admitió un nuevo incremento, según el dato oficial situaba en 33,1% el porcentaje de hogares pobres ya que para ese entonces 2.434.035 hogares se encontraban en situación de carencia; mientras que entre enero de 2013 y junio de 2015, 950.771 hogares estaban en la línea de pobreza por ingreso.

En el aspecto social también se desconoce cuánto es el costo de la canasta básica familiar y el consumo de alimentos per cápita, en consecuencia son otras instituciones, no oficiales, las que aportan esas estadísticas actualmente; entre ellas, la Encuesta sobre Condiciones de Vida (Encovi) y el (Cendas) que publica todos los meses. Mientras que la AN, en desacato y con mayoría opositora, viene publicando las cifras de inflación “cuando es al INE y al BCV al que le toca ese trabajo, esos son los organismos autorizados, hay una gran opacidad”, recalca Casique.

“Más allá que sea una urgencia, también es una obligación del Estado presentar sus cifras, debe responder a organismo internacionales, eso deteriora además la imagen del país con el resto del mundo, el gobierno debería publicar, hemos visto como la Comisión de Finanzas de la AN ha venido divulgando cifras de inflación mensualmente, hay una referencia, pero la verdad es que esos datos no pueden utilizarse en contratos legales, la Constitución le da esa autoridad al BCV”, explicó Casique.

No se tienen detalles tampoco desde enero de 2015 sobre el desempleo, nivel de vida, educación, tecnología, industrias, cuentas nacionales, datos que se deberían estar disponibles con actualización en el portal oficial del INE. La última cifra de la tasa de desocupación la dio el ministro de Planificación y Finanzas, Ricardo Menéndez  en 2016 ubicándola hasta mayo en 6,6%.

El atraso en la difusión de los datos por parte del BCV y el INE tiene consecuencias, advierte el economista y director de Ecoanalítica, Alejandro Grisanti. “En el proceso hiperinflacionario se hace más urgente las estadísticas de la nación, conocer el comportamiento de la economía, esto ayudaría a proteger; por ejemplo, el salario de los trabajadores,  el BCV debería incluso no solo publicar números mensuales sino también semanales porque los ajustes no pueden esperar a la decisión del Presidente que a veces se tarda dos o tres meses para ajustar salarios”.

Grisanti insiste que las cifras se necesitan “ya no solo para planificar a futuro, sino para hacerlo semanalmente porque estamos en hiperinflación, para saber cuánto será el incremento de precios, de salarios, para atender los problemas de materia  prima, hay una inmensa irresponsabilidad”.

“Es inexplicable que se nieguen los estados al país, los más perjudicados son los venezolanos más desposeídos, la fuerza laboral porque sus salarios no pueden ser ajustados, el poder de compra se perdió, además esta decisión del gobierno no es de ahora, tampoco entregó datos macroeconómicos antes de la hiperinflación, el no publicar es muy mal hecho, es un problema para la economía”, agregó.

En el aspecto petrolero también hay ausencia de estadísticas. El último informe que Pdvsa presentó fue en 2017 con datos correspondientes a 2016. “A la fecha no se conocen los estados financieros de Pdvsa, cuánto le está ingresando”, alerta Casique.

Semanas antes que el Gobierno anunciara medidas económicas, el constituyente y economista, Jesús Faría aseveró que la ausencia de estadísticas económicas en el país es un grave problema que “afecta el análisis económico, la adopción de decisiones, la planificación, la creación de confianza en los actores económicos nacionales y extranjeros. Esto tiene que ser superado, pero mientras ocurre debemos apelar al trabajo de campo, a la lógica y a los cálculos propios”.

 

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