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Rodrigo Cabeza: Tenemos la recesión más prolongada de la historia del país

 

Cabeza: Urge plan de estabilización macroeconómica e inclusión. Debemos lograr la meta del plan siembra petrolera: 6 millones b/d

Para Rodrigo Cabeza, economista y docente de la Universidad del Zulia, “el país reclama urgentemente un plan de estabilización macroeconómica y crecimiento con inclusión social”, considerando que tenemos la recesión más prolongada de la historia del país (pues lleva más de cinco años); la más profunda, en tanto la inversión y el consumo se han desplomado; la más generalizada, en virtud de que ha llegado a todos los sectores, incluso los que mantenían tasas de crecimiento positivas en los años 80 y 90 como la construcción; y devastadora, asegura Cabezas al tiempo que agrega que un Plan de esta naturaleza busca tres objetivos: volver a la senda del crecimiento con inclusión social; detener y vencer la hiperinflación en el corto plazo y recuperar la producción y refinación petrolera en el país.

A decir de Cabeza, “la política cambiaria nos lleva a la hiperinflación. Esto no ha sido atendido por la política económica”. A lo anterior suma la pérdida de 58 mil barriles diarios de forma sostenida, lo cual impacta en las reservas internacionales. Además, existe una situación de impago, tanto en los títulos de la República como en los de Pdvsa. Y no menos importante: el bloqueo económico financiero tiene un impacto sobre las importaciones de bienes y sobre la posibilidad de acceder a los mercados financieros internacionales, así como a sus instrumentos: cartas de crédito, bancos corresponsales, amén de las dificultades con el transporte marítimo y aéreo. “Hay 130 agencias bancarias eliminadas, además de los cajeros automáticos en el interior del país”.

Al diagnóstico anterior suma la caída del crédito bancario: 67% del consumo es con tarjeta de crédito. “El crédito se ha concentrado a financiar el consumo”, asegura. También hay impactos sociales en un país petrolero: desnutrición, pérdida de profesionales y técnicos que se han ido del país, especialmente médicos e ingenieros.

 ¿Qué hacer?

“La nación está reclamando una política económica sistémica. Esto es contrario a lo que se viene anunciando. Incluye un plan de estabilización macroeconómica y de crecimiento, un programa anti hiperinflacionario, así como un plan de recuperación operativa de la industria petrolera”, recomienda al tiempo que agrega: los elementos de un Plan de Estabilización y Crecimiento implica una transformación en la política fiscal, lo que exige evitar monetizar el déficit.

El economista y docente universitario sugiere descentralizar la hacienda pública nacional. Dijo que “los chinos debieron decirle al Gobierno que en China el IVA se distribuye en las regiones”. Considera condición sine qua non lo siguiente: “El Estado no puede financiar ninguna empresa pública deficitaria. Es una regla en Ecuador y en Bolivia”, acota. En materia de política monetaria dijo que el BCV no debe seguir incrementando la liquidez monetaria, pues ha generado hiperinflación.

Respecto a la política cambiaria sugiere sustituir el régimen de control de cambio e ir a un arbitraje de mercado que coloque a la Bolsa de Valores (puede ser la BVC y la Bolsa Bicentenaria) donde se puedan transar divisas y títulos con mayor transparencia. A su juicio, en lo inmediato debe prohibirse la venta de divisas en las entidades financieras para garantizar mayor transparencia. En cuanto a la política petrolera propone un plan de recuperación de la industria: “No se trata de sustituir la estatal petrolera. Es esta empresa la que debe garantizar el proceso de recuperación con Empresas mixtas”. Se requiere invitar a las empresas extranjeras que tienen experticia para sacar petróleo. Como meta propone abrir el camino para llegar a producir los 6 millones b/d y lograr el Plan Siembra Petrolera del año 2007.

Financiamiento global

Cabeza considera necesario el financiamiento de organismos internacionales. “He visto este tema como dogmático, ideológico, pero se trata de un asunto pragmático de política económica. Para que el Producto Interno Bruto (PIB) crezca como lo tuvimos en niveles de 2004 al 2012 requeriremos 90 millones de dólares diarios para las importaciones. Son 32 mil millones de dólares del 2019 al 2021”. De manera tal que necesitaríamos de 56 mil millones de dólares para el programa de importación y de afianzamiento de las reservas internacionales. Con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y CAF- Banco de Desarrollo de América Latina podríamos agenciar $7 mil millones, pues cuando revisamos los números Argentina ha recibido créditos por $13 mil millones, Colombia por $8 mil 900 millones; Panamá: $2 mil 500 millones. En el BM tenemos el saldo virgen, asegura. “Podríamos agenciar los 7 mil millones de dólares con estos organismos para el Presupuesto de tres años”. Y dada la gravedad de la crisis cualquier política económica debe garantizar el financiamiento internacional para cerrar los déficits.

El Universal

 

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