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Cesáreo Espinal Vásquez: Poder  Justo

 

Lo determinante en la humanidad, es el derecho justo.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en su artículo 226, que: El Presidente o Presidenta de la República, es el Jefe o Jefa  del Estado y del Ejecutivo Nacional, en cuya condición dirige la acción del Gobierno”.

En recta hermenéutica y sana lógica jurídica, considero  que al  Presidente o Presidenta de la República al atribuírseles funciones inmensurables de Jefe de Estado es un  poder omnímodo en evidente rémora del absolutismo de Luis XIV de que el “El Estado, soy yo”.

El Estado, según diversos pensadores y doctrinarios desde Aristóteles, Ihering, Kant, Hegel, Shelling, Merkel, Masci y en variadas concepciones  coincidieron que el Estado se determina por sus fines al tener “población, territorio e instituciones públicas”. Venezuela no era un Estado durante la colonización en virtud de que  no poseía soberanía e independencia. El Estado en su más amplio concepto en primer lugar, somos todas las personas que habitamos un territorio sin distinciones o exclusiones por raza, color, etnia, sexo, religión, clase social e ideología política, soberano, independiente con un ordenamiento jurídico en un Estado de Derecho Justo. El socialismo  marxista considera que el Estado es producto de la oligarquía dominante que debe ser destruido y crear el Estado Comunal. La Nación es la concepción jurídica de soberanía del Estado. El Estado es Nación pero la Nación “per ser” no es Estado, es el caso de Israel , que era una Nación Cultural por etnia, lengua, religión, tradición o historia, pero sin ser Estado hasta 1.948; así un país,  puede estar formado por países o naciones como España con el país Vasco y Cataluña; y Estados Unidos de Norteamérica. De tal manera, que el jefe del Ejecutivo, es decir, el Jefe de Gobierno, el Presidente de la República, no debe otorgársele la plenitud de Jefe del Estado por cuanto el Estado no deber estar sujeto a decisiones absolutistas, temerarias y autoritarias del Presidente de turno, su representación debe ser eminentemente reglada para no confundirla o subsumirla en las ejecutorias administrativas del Ejecutivo o personales, en ese sentido, deberá definirse, en una reforma del citado artículo que “El Presidente o Presidenta de la República es el representante legal del Estado, Jefe del Ejecutivo Nacional en los actos de gobierno y responsable personal de sus decisiones”.

Es muy importante establecer los parámetros de actuaciones, actos y acciones del Presidente de la República, en su representación legal del Estado y  no del  “Estado soy yo”, diferenciarse, cuando ejecuta actos de gobierno, en función de Jefe del Ejecutivo y cuando realiza actividades a título personal, ofendiendo, amenazando e insultando a los ciudadanos o a las instituciones públicas. Es de derecho natural que todas las personas de sanidad mental, desean vivir en una sociedad justa, de armonía, de convivencia en paz, de seguridad, bien común y justicia  Poco interesa  decir democracia o socialismo, porque en ambos se ha deteriorado la paz. Democracia, es en su etimología el poder del pueblo y el socialismo, es el gregarismo social del pueblo, pero la democracia ética ha sucumbido en el capitalismo, neoliberal y salvaje, de hacer y dejar hacer y el socialismo ético sucumbió en el marxismo, la tiranía y en control absolutista que ejecuta el presídium comunista, no el Estado, sino en el socialyomismo. La gente, en su mejor concepto de “pueblo”, aspiramos, convivir en el abrazo fraterno, “todos somos hermanos”, en liga de los justos, por todo ello, la democracia social o socialista y el socialismo marxista o comunista, deben reconstituirse, para que exista una sociedad justa, justocracia, poder de lo justo.

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