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Rafael Iribarren: parroquialización de la política; La política

 

.-PARROQUIALIZACIÓN ANTE EL CENTRALISMO-PRESIDENCIALISMO.

La parroquialización de la política apunta a desmontar la ficción de que hay una “política nacional” trazada por las burocracias partidistas supuestamente nacionales Es; o debería ser; la respuesta concreta a la crisis coyuntural; sacar a Maduro etcétera. Pero; más allá de lo inmediato; es el arranque de dinámicas de acumulación y dinámicas de poder de base; de contrapoder ciudadano; en función de nuestra crisis estructural bicentenaria; cuya determinación básica; histórica; ha sido la concentración nacional de poder; mediante el centralismo-presidencialismo.

.- EN EL LLEGADERO. UNA CRISIS SIN SALIDA INMEDIATA.

La crisis nacional es profunda; estructural; bicentanaria. Las crisis coyunturales; determinantemente la actual; básicamente, son expresiones circunstanciadas de lo estructural. La actual es terminal. Estamos en el llegadero. Ni en su dimensión estructural; obviamente; ni tampoco en su dimensión coyuntural; esta crisis tiene salida inmediata. Inmediatismo, pragmatismo y retorica; electoralismo; presidencialismo y candidaturismo y partidismo; han sido las características de lo que se llama “política” en Venezuela; y concretamente la confrontación con el autoritarismo chavista-madurista; solo un autoritarismo más; el último de la ristra que durante los doscientos años largos de República hemos tenido desde el bolivariano del propio Bolívar.  En cuanto a la dimensión estructural de nuestra crisis; no hay cortos plazos; no hay salidas coyunturales inmediatas. Aparte de la cuestión de la correlación de poder; además  la simple sacada de Maduro; en tal caso; no solucionará nada o casi.

.- CON LA FRANQUICIA DEL CNE LAS “LINEAS DE ARRIBA” BLOQUEAN LO REGIONAL Y LOCAL.

Hoy “las políticas”; las líneas políticas; partidistas y partidizantes  se imponen desde lo nacional; en general determinadas por los intereses y  manejos de las burocracias y los candidatos; y los factores de poder a los que están relacionados. Siempre en función del partido y de los intereses internos y políticos de sus burocracias. Se imponen desde lo nacional; donde se deciden y trazan; y se proyectan e imponen hacia lo regional y local.

Lo regional y local; político y sociopolítico; en general; no pesa ante las políticas, “nacionales”. Políticamente; las regiones, municipios, parroquias; no pesan en “la política”.  “Las líneas de arriba”; se imponen a los liderazgos y activismos locales, naturales; reales; a partir del carácter candidatural nacional; partidista; de “la política”. Garantizada esa imposición mediante la perversión técnico-jurídica de la franquicia electoral; el registro en el CNE; que bloquea cualquier postulación que no sea de los partidos reconocidos nacionalmente. Hoy menos de veinte.

.- QUINCE AÑOS DE “SACARLO YA”; Y LA CORRELACIÓN NACIONAL DE PODER FÁCTICO; INTACTA; SIGUE SIENDO FAVORABLE AL AUTORITARISMO.

Los venezolanos, en mayoría creciente, llevamos quince años largos “sacando ya”; primero a Chávez; y ahora a Maduro. Desde el 2002; van tres décadas de confrontación “política nacional”; de las oposiciones; CD y MUD; de “la oposición”  supuestamente nacional; ficticia; básicamente mediática. Pese a ese tiempo; a la crisis total caotizante que vivimos; pese a la práctica desaparición del chavismo, hoy en crisis terminal; con menos de un 15% de apoyo al madurismo. Y pese a la inmensa y creciente fuerza con que las mayorías manifestaron una y otra vez los han confrontado; no ha habido ninguna acumulación de poder concreto en su contra. La correlación nacional de poder concreto; fáctico; social; sociopolítico; interna, nacional; sin ni siquiera mencionar a lo “político”; al contrario ha sido regresiva con respecto a la que hubo y se manifestó hasta el 2005; incluso, hasta el 2007. Hoy el 80% largo nacional que rechaza al madurismo; no tiene ni la mínima capacidad concreta para confrontarlo y frenarlo.

Está intacta la asimetría absoluta entre el poder central presidencial; absolutamente concentrado; y la sociedad nacional dispersa inestructurada y sin la más mínima capacidad fáctica; sin el más mínimo contrapoder. Inmediatismo, pragmatismo, electoralismo, candidaturismo, partidismo; característicos de las estrategias oposicionistas; han sido determinantes del desperdicio de los impulsos y confrontaciones socio-políticos nacionales contra el autoritarismo.

El tema de una agenda política seria; consistente; sobre ir hacia una salida de la crisis; es la cuestión de la acumulación de poder. De cambio en la correlación de poder; en las dinámicas de poder. Y ese tema tiene dos puntos básicos 1.- en  cómo se da y en cual instancia una posible una acumulación de poder; 2.-  cómo una acumulación de poder se inicia y consolida y como de proyecta y dimensiona a ámbitos y escala cada vez más amplios.

.- EL CENTRALISMO-PRESIDENCIALISMO NIEGA LO REGIONAL; LA FEDERACIÓN; Y LA INDEPENDENCIA DE LOS PODERES PÚBLICOS.

El centralismo y el presidencialismo son las proyecciones fácticas y formales del ejercicio concentrado del poder sobre toda la sociedad; y específicamente,  sobre las regiones  los municipios y las parroquias. Niegan; desconocen;  las regiones y lo regional; y los municipios y parroquias y la comunidad  como instancias políticas; como instancias de poder; pese a la representatividad en la que formalmente se  sustentan; y al carácter federal que constitucionalmente es la República de Venezuela. Además de ese centralismo nacional absoluto; el presidencialismo es el ejercicio concentrado y político-administrativamente unificado del poder la negación concreta de la independencia de poderes públicos. Es la unificación de todos los poderes en uno solo. En el presidencialismo; como los ministros y presidentes de entes nacionales;  gobernadores y alcaldes no son más que ejecutores de las políticas centrales

.-PARROQUIALIZACIÓN PARA LA ACUMULACIÓN PRIMARIA DE PODER CIUDADANO HACIA EL CAMBIO EN LA CORRELACIÓN NACIONAL DE PODER.

La parroquialización- ciudadanización de la política es una estrategia de poder. Sustancialmente y en perspectiva; en el mediano plazo se trata del arranque de una estrategia de acumulación “primaria” de poder desde la base ciudadana; que en su desarrollo apunta hacia su proyección y ejercicio frente al poder central-nacional. Inmediatamente; en tiempo real; sobre los quince años de confrontación;  “nacional”; de derrotas y frustraciones injustificadas; es la única respuesta consistente; a la coyuntura política de confrontación concreta con el madurismo y su proyecto centralista del supuesto Estado Comunal. Al centralismo comunal presidencialista inmediato, se le contrapondrá la descentralización parroquialización y ciudadanización de la política; sobre la conformación y acumulación primarias de poder; de contrapoder ciudadano; en perspectiva del cambio progresivo, acumulativo; de la correlación nacional de poder. La acumulación primaria u originaria no es posible sino en la base de la sociedad; en ámbitos y contextos concretos; no imaginados.

.- PARROQUIA, IDENTIDAD, CIUDADANIA.ACUMULACION PRIMARIA DE PODER-

La parroquia es el contexto concreto básico; real; de la ciudadanía; de la identidad que determina y enmarca subjetiva vivencialmente la condición ciudadana. La identidad es la referencia tangible del ejercicio concreto de la ciudadanía. Sin identidad no hay ciudadanía; y esta se concreta y contextualiza en las instancias espacio-socio-culturales parroquiales locales y regionales. Propiamente y en la realidad concreta; no hay tales identidades “nacionales” ni, menos ”supranacionales”. Las identidades reales están conextualizadas vivencialmente.

A partir de ser la condicionante  determinante relativa a la identidad y la ciudadanía; la parroquia constituye el ámbito concreto de la conformación y acumulación primaria básica de poder.  La parroquialización y la ciudadanización son el punto de arranque de cualquier dinámica; en perspectiva contra el centralismo y el presidencialismo. De cualquier impulso de acumulación primaria, local, de poder; en perspectiva hacia otra correlación nacional de poder.

.- LA GENTE  ENTIENDE SUS PROBLEMAS Y LAS RELACIONES DE PODER QUE LOS DETERMINAN.

La gente, el liderazgo político, social, cultural, real; natural; los profesionales, técnicos, jubilados, vecinos; de las comunidades; están en capacidad  de identificar y visualizar sus problemas en todos sus aspectos y dimensiones. Cualquier comunidad conoce su problemática local y regional; y está en capacidad de formular y diseñar las respuestas y soluciones adecuadas, Tales compresión y capacidad de dar respuesta a sus problemas; se refieren, naturalmente; a su dimensión, impacto, causalidad, locales concretos; pero también a sus dimensiones supra-locales supra-comunales; regionales y suprarregionales. La gente; las comunidades; están en condiciones; tienen la capacidad; de   visualizar y entender la causalidad sistémica territorial de los problemas que las aquejan. Y, a partir de esa capacidad de  visualizar también su carácter político; la determinación del ejercicio del poder como causa y condicionante, de ellos propiamente; y de los alcances de su impacto socio-ambiental. A partir de la visualización y comprensión de sus problemas locales; regionales; de sus causalidades; la gente visualiza suficientemente  las relaciones de poder que los determinan.

Concomitantemente con lo anterior; en la actividad política concreta; electoral; es la gente; activistas y líderes locales;  quién local municipal y regionalmente la contextualizan e implementan; aunque sus resultados los capitalizan las burocracias “nacionales” dueñas de las franquicias electorales.

.- PARROQUIALIZACIÓN Y REGIONALIZACIÓN: NUEVO CARÁCTER Y CONTENIDO DE LO NACIONAL.

A partir de tal capacidad de la gente; de las comunidades; la parroquialización apunta a que la consciencia y la voluntad y la inteligencia políticas parroquiales-municipales sean las que definan las políticas concretas y las proyecten hacia lo nacional. Lo nacional nuestro; histórico; se soporta en el centralismo-presidencialismo republicano bicentenario. Impuesto y consolidado a costa del subdesarrollo y estancamiento de los interiores; todavía, provincias; que nunca se conformaron en regiones como tales. La estructura nacional; política; político-administrativa; es sistémica; para el control y manejo centralizados; opera unidireccional, radialmente, del centro nacional, hacia las provincias interiores. No es orgánica. No hay dinámicas ni determinaciones bi-direccionales; entre los interiores y el centro.

La parroquialización de la política implica una nueva y opuesta visión y concepción de “lo nacional” actual; en su contenido concreto; y en relación a lo regional y local.  Lo regional en Venezuela nunca ha sido una dimensión concreta; con dinámicas internas propias; sino una delimitación relativa de la proyección del poder central; en los interiores provinciales del territorio de la república. De hecho; “lo nacional” en Venezuela; hoy; y a pesar de La Federación; y de la caracterización  constitucional; y a pesar  de la Independencia; es; modernizada; básica, estructural e institucionalmente; la misma Capitanía General que fuimos hasta  1811. De la Capitanía General, pasamos a la República; sin que las provincias se convirtieran en regiones. El centro; Caracas; siempre se impuso; compulsiva y convulsionadamente durante el siglo XIX; y definitiva y pacíficamente  desde Gómez; bloqueando; ahogando; las dinámicas y potencialidades locales;  sobre las que de las que hubieran podido y debido conformarse las regiones. Somos una nación que no tiene regiones; sino provincias.

Se trata de que a partir y mediante el proceso de parroquialización y su desarrollo; la regionalización;  lo nacional tenga otro contenido diferente y opuesto al histórico. Que sea el resultado y la expresión del desarrollo y dinámica endógenos de las regiones; de sus interactividades e inter-determinaciones ; y de las dinámicas  e  inter-determinaciones entre las regiones y el centro. Dicho en otros términos; se trata de redefinir el carácter y el contenido de lo nacional; a partir de que resulte de lo regional; de los desarrollos regionales mediante procesos de descentralización y despresidencialización.

.- EL NUEVO SUJETO POLÍTICO: UNA “CIUDADANIA BIEN PLANTADA”; EL CONTRAPODER CIUDADANO.

Hablamos de “un nuevo sujeto político”; la CEV se refiere a “un nuevo sujeto social”. Nada que ver con nuevos políticos; renovados o sustitutos de los actuales; candidatos mesías ni partidos; iguales o los mismos; mismas burocracias-empresas para “proyectos” candidaturales personales o grupales. Iguales y hasta los mismos de siempre, a los actuales; solo con retóricas y siglas diferentes; Con la misma pretensión de que son    “los políticos”; a quienes toca hacer y manejar “la política”.

Se trata; rotunda y exactamente de lo contrario. De que la política, una nueva política; otra; diferente a lo que hoy se considera como tal;  verdadera; responda a la relación de la gente y el poder; no, como es hoy; a las relación entre factores, cúpulas y dinámicas de poder. Una nueva política,  a quien corresponde hacerla es a la gente; al ciudadano; desde sus parroquias y regiones; no a “los políticos” a “los líderes” a “los candidatos”; a sus partidos ficticiamente “nacionales”.

El “nuevo sujeto social” de la CEV; realmente; el “nuevo sujeto político”; no se concreta en una nueva partidización; ni en una nueva y “mejor” interlocución, intermediación  o “vocería” entre la gente y el poder; en función reivindicativa o peticionaria; tras lograr la concesión de partes prevendas ni alícuotas. Es “la ciudadanía…bien plantada”; en el ejercicio directo y beligerante de su soberanía; ante el poder; en la acción de posicionarse; soberanamente; de sus lugares e instancias; de las posibilidades concretas; de lo que consustancial, telúricamente  y naturalmente le corresponde. Es  la concreción del contrapoder ciudadano.

.- LA GENTE SE ORGANIZA PARROQUIALMENTE ELLA MISMA EJERCIENDO LA SOBERANÍA CIUDADANA.

La parroquialización se concreta básicamente, en promover; apoyar y reconocer y respetar; que la gente misma se organice;  se auto-organice  local y parroquialmente; para ejercer discrecionalmente; de hecho; la soberanía ciudadana; de hecho; además de por derecho siendo una condición que la CRBV le reconoce. Promover e impulsar  que se monte, ella misma  en convocar  armar y activar su propia capacidad de definir política e implementarlas; en que se dirija ella misma; ejerciendo soberanamente con su propio impulso; endógeno; su voluntad condición e inteligencia ciudadanas.

.- PARROQUIALIZACIÓN- CIUDADANIZACION CONTRA EL ESTADO COMUNAL.

La parroquialización es un proceso; por ende, supone desarrollo; tiempo, secuencia a partir de un impulso inicial. No está programada ni condicionada para ningún “ya”; para aceptar y cumplir una línea terminante de ningún líder ni dirección “nacional”. De hecho las dinámicas sociopolíticas de base; como la de la parroquialización; no responden a líneas ni  a políticas “de arriba”; trazadas, según; “nacionalmente”; centralmente. Son la negación concreta del centralismo en la versión que sea. Responden a la consciencia e inteligencia y voluntad políticas de la gente; regadas en toda la sociedad; y contenida en la subjetividad nacional. Que, en punto de saturación; de desconcierto y frustración; de impotencia; se activan ampliamente; imprevista y espontáneamente. Como sucedió; dos veces igual; el 16-J del 2017 y el 06-A 2018; cuando el “plebiscito” contra la ANC; y la convocatoria al 20-M. En ambos casos; ambos eventos; similares; y a partir de convocatorias, no de las burocracias partidistas; sino de llamados difusos desde sectores casi anónimos básicamente universitarios; que ondulando en la subjetividad  nacional activaron  la voluntad y consciencia políticas de la gente; produciendo las imprevistas y espontáneas movilizaciones, de profundo impacto y alcance políticos; entonces; respuestas masivas en miles de parroquias en todo el país; y ahora en Caracas con el lleno total del Aula Magna de la UCV; que desde muchos años no había.

Ni sociopolítica ni políticamente, hay, ni “ya”; ni inmediatismos ni voluntarismos; en las dinámicas de parroquialización para sus ascensos espontáneos; inesperados; como los referidos y otros que ha habido en los últimos años. Procesos;  que en mucho y hasta cierto punto, son insurreccionales; insurgencias desde la base; ciudadanas. Procesos quánticos; que no pueden ser activados; “puestos a punto”; desde afuera y arriba. Espontáneos; que no son programables ni manejables; sino, y en tal caso; desde adentro, desde y a partir de sus dinámicas internas. Lo espontáneo o inesperado; síéndolo; no se programa ni decide.

Asumiendo, entonces; que no es realista; ni puede pretenderse; programar lograr resultados inmediatos; sin embargo; en la coyuntura actual del 20-M y el “dia después”; la promoción de la parroquialización-ciudadanización de la política y las confrontaciones y dinámicas socio-políticas de base; locales; regionales; ciudadanas; en un escenario de acumulación de poder; de acumulación de capacidad de confrontación hacia el cambio en la correlación nacional de poder; es la única acción seria; consistente;  inmediata y en perspectiva; que puede plantearse  contra el proyecto madurista del centralismo extremo que pretende con la implantación del “Estado Comunal”.

.- NO ES PARA “TOMAR EL PODER”; ES PARA SER PODER;  PARA SER CONTRAPODER CIUDADANO.

La parroquialización-ciudadanización; no se inscribe en el esquema de oposición-gobierno; sino en el marco de la tensión y confrontación entre la gente; la sociedad; la comunidad; y el Poder; desde sus instancias locales; desde sus lugares mismo parroquiales; y municipales y regionales; hasta las nacionales e internacionales. No es para “tomar el Poder”; es para ser Poder y ejercerlo soberanamente desde la base social. Para ser poder la gente; para ser contrapoder ante las estructuras actuales de Poder.

.- NI REGRESIÓN NI LOCALISMO; LA PARROQUIALIDAD SE ENMARCA EN LA GLOBALIDAD

Tampoco se trata de localismos ni de ninguna variable de regresión; la parroquialidad; tal como se  plantea; como se la plantea la gente; está enmarcada hacia el mejor futuro pensable para todo ser humano; en la globalidad y  mundialidad humanas actuales. En la subjetividad mundial concretada en la universalidad de haber visto en tiempo real simultánea e instantáneamente;  miles de millones; lá espectacularidad heroica olímpica del jamaiquino Husein Boltz.   La subjetividad social, ciudadana;  aunque se activa en y desde la parroquia; está referida a los más altos horizontes nacionales e  internacionales; totales; de las más avanzadas realidades y procesos humanos; se enmarca en tales dimensiones y perspectivas globales que son sus referencias concretas.

 

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