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Rafael Iribarren: El 20 de mayo gran consenso y unidad nacional, pasar a la ofensiva

 

.- 20-M: TODO BAJO CONTROL; NINGUNA SORPRESA.

El 20-M, en lo político-electoral; básicamente y en concreto; las cosas se dieron según lo previsto. Todo bajo control; no hubo sorpresas; ninguna. Aunque quedan incógnitas importantes por despejar; varias; hubo los resultados anunciados: digamos: “oficialmente”;  básicamente; que fuera lo que fuera; el CNE armaría y cantaría los totales suficientes para la reelección de Maduro. Con el complemento de que unas oposiciones; preferible que sí; pero aunque no fueran de la MUD; participaran legitimando los totales del CNE y a Maduro como presidente reelecto. Y al CNEy la ANC, por supuesto.

Mis dos escritos puestos en COSTA DEL SOL FM; de mayo; “20-M DE MADURO Y FALCON” y “EL DIA DESPUES SIGUE LA INERCIA”; contienen mis reflexiones y análisis; en general acertados; acerca de la naturaleza del montaje fraudulento reeleccionista madurista y a lo que apuntaba.

.- EL CAMBIO DE ESCALA DEL FRAUDE.

Al final; aunque los resultados, cualitativamente; fueron los programado; las  condiciones concretas y sus dimensiones y densidad; de la  abstención y el rechazo  descomunales; a la escala y amplitud que alcanzaron ;ni previstas ni evaluadas por las burocracias maduristas;  las obligaron a cambiarlos cuantitativamente. Equivocadas de bando a bando en todos los sentidos sobre la realidad nacional; evidentemente no tienen idea de donde están paradas; se vieron forzadas; manteniendo garantizar el fraude reeleccionista;  a implementarlo, a una escala menor.

Lo que se manejaba de entrada y se filtraba; junto a los anuncios de Maduro y demás; era que esta vez sí tendrían los 10 millones de votos que Chávez pretendió desde el 2006. Un total con el que; según; cómodamente; duplicaría y triplicaría al segundo y tercero a los que se les podría de 5 a 3 millones. Notoria y hasta dramáticamente; el madurismo se sobrestimó y sobrestimó su capacidad de manipulación mediático-operativa y fáctica de la subjetividad nacional, Subestimó al país; a la inteligencia nacional. Subestimo el rechazo masivo nacional; total; del que es objeto; y del  de la mayoría de los chavismos. La maquinaria chavista no apareció. Y se confió en las negociaciones y acuerdos con los otros chavismos; particularmente con el 4Febrerismo; que controla y maneja la Dirección de Automatización del CNE; que es donde se arman las totalizaciones; “de donde salen los votos”. Que fue; (SMARTMATIK dixit); “de donde  no salieron” en agosto del 2017 cuando la ANC; y “de donde si salieron” en diciembre del 2015 cuando la AN.

Ante la realidad que se mostró en el país; de los centros electorales vacíos; tanto o más; y/o más notorio que el 30-J cuando la ANC; manteniendo las proporciones pensadas inicialmente; el CNE tuvo que armar sus totalizaciones a una escala inferior; al 50%. En lugar de diez  ponerle seis millones a Maduro; y  en lugar de  cinco y tres;  ponerles dos y uno a Falcón y Bertuchi.

.- ABSTENCION NACIONAL: LA “UNIDAD SUPERIOR”, EL “CONSENSO TOTAL”.

Ocho de cada diez venezolanos se abstuvo. Un corte en la sala situacional del mismo CNE a las 3pm, dio que había votado el 24%; mientras que el exit pools de una encuestadora a la misma hora dio que   había votado  el 18%. En tal caso y al final la votación real no debe haber pasado sino algo del 20%. El país se abstuvo; los venezolanos de todos los sectores y niveles; hasta en el último rincón del territorio nacional; se abstuvieron contra Maduro y su proyecto. Fue una abstención consciente y asumida; dura; contra Maduro.

Esta abstención fue la verdadera y “superior unidad”; nacional; total. El gran consenso nacional; absoluto. Una acción política nacional; impecable; de altísima calidad política y ético-política. Una movilización nacional pese a los 16 millones de carnet de la patria; a los; según; 8 millones  de carnetizados en el PSUV; a los 6 millones de CLAP; a los bonos; al chantaje y a la represión y  a las amenaza a quienes no votaran por Maduro. Pese a todo; 70% de los empleados públicos no votó. El chavismo de base; en su gran mayoría se abstuvo contra Maduro; y en buena parte votó contra él.

.- LA TRIUNFANTE BELIGERANCIA CIUDADANA DEL NO-VOTAR NACIONAL DEL 20-M .

Sin relativismos; se trata de  un gran triunfo de los venezolanos; un triunfo nacional concreta e inmediatamente contra el proyecto madurista; pero mucho más allá; cualitativa y cuantitativamente superior al de las parlamentarias en diciembre del 2015; cuando los chavismos mantuvieron cerca del 40%. Entonces los resultados fueron una sorpresa; se esperaba una buena votación más o menos equilibrada: luego de una campaña más o menos convencional; sin expectativas de cambios importantes; la gente votó fluidamente; pasiva y cómodamente; por la tarjeta de la Unidad. Nadie esperaba tal arrase Ahora; la gente no-votó; se abstuvo; tan masivamente y más que como votó para la AN; en contra de lo que sabía que iba a resultar; que “Maduro va a seguir”, se decía; y de que “se va a poner todos los votos que quiera”. La gente no se dejó arrastrar; en las ondas clientelares pragmáticas; falsamente polarizantes; ni siquiera con el cuento oportunista de Falcón de que “abstenerse era votar por Maduro; ni por el chantajista degradante de “vota para pagar el clap y los bonos”.

Este 20-M es el primer triunfo luego; y desde las parlamentarias; de dos años de frustraciones y derrotas; varias; seguidas; injustificadas. Lo superior de este 20-M está en que; en contra de la manipulación de que; según; era “no hacer nada”; la gente ejerció su derecho constitucional a no-votar; a abstenerse, consciente, política y dignamente. Asumió abstenerse abiertamente; activa; agresivamente. Dejar vacíos las decenas de miles de centros de votación en todo el país; para nada pasividad; al contrario; abstenerse como lo hicimos quince a diesisiete millones; fue un acto de beligerancia política nacional; ciudadana; a la escala que se dio; incluso mayor y de más alcance que el 11-A del 2002.

.-FIN DESASTROSO DEL MADURISMO Y HUNDIMIENTO FINAL DEL CHAVISMO.

Fue  un desastre para Maduro; el fracaso de su Plan B luego de su fracaso en República Dominicana. Un desastre que le resultó peor que si hubiera tenido que lanzarse solo; como en algún momento anunció o amenazó. Y pese a la participación de Falcón y Bertuchi que le hicieron “la segunda” para legitimar su farsa reeleccionista; y aliviar el impacto del fracaso del diálogo-trampa. Un desastre que le impone cancelar su proyecto del madurismo; como su proyecto propio, personal; con su único y propio liderazgo; ya no chavista; pretendidamente sin ya deberle nada o casi a Chávez. Inimaginable que Maduro y obviamente el madurismo-padrinismo; salgan; remonten; el hundimiento en que están a partir del 20-M.

Y es el entierro del chavismo; como la continuidad del “proyecto” de Chávez; que no sobrevivió ni a su muerte; cuando como era previsible se convirtió en una diáspora: ni al madurismo; que lo arrastró en su hundimiento.

.- 2018; AÑO ESTELAR; PASAR A LA OFENSIVA; ACUMULACION PRIMARIA DE PODER.

Desde el 13-A del 2002; fueron 16 años de una secuencia de derrotas y golpes; de frustraciones; injustificados; de los venezolanos;  correlativamente a la secuencia de recuperaciones  y triunfos chavistas y maduristas inexplicables. Hoy;  a partir de este consenso nacional  del 20-M: estamos en un momento estelar para el país; para los venezolanos. Un momento en que hay el marco condicionante  básico; primero; e inmediatamente; para seguir empujando a Maduro a que se hunda  en el hueco en que está; hacia sacarlo del poder: Y segundo; para activar desde los consensos y unidades ciudadanas de base; la acumulación primaria de poder; de contrapoder ciudadano; parroquial; local; regional; hacia nuevas correlaciones regionales y nacionales de poder; en las que el poder central; presidencial; y sus proyecciones en los estados y municipios; cada vez más sea contrapesado regional y localmente.    partir de esta consenso nacional; toca pasar a la ofensiva ciudadana; desde lo local y parroquial hacia lo nacional; no al revés como ha sido hasta ahora. Una ofensiva política activada en todo el territorio nacional; por la ciudadanía protagonizándola como el 16-J del 2017; hacia continuar la derrota política que sufrió Maduro; y convertirla en un acoso y acorralamiento político cada vez más cerrado y mantenido. Y concreto.

.- CON LAS BUROCRACIAS PARTIDISTAS SEGUIMOS EN LA INERCIA; “AQUÍ NO PASÓ NADA”.

Sostenida, inercialmente; la crisis nacional, total sigue y seguirá profundizándose; “a menos que…”; lo inimaginable y tendencialmente imposible suceda; y el gobierno entre en alguna racionalidad hacia pararla y revertirla. Hacia recuperar y reactivar las capacidades y potencialidades nacional. Nada que ver con el “Plan de la Patria” ni con lo de  “Venezuela una Gran Potencia”.

Mientras la crisis se profundiza: económica, socioeconómica, humanitaria; vivencial; la crisis  moral; en el plano de “la política”; de lo político-institucional; en el plano en que se mueven las burocracias político-empresariales; los candidatos en permanente campaña y lucha por el protagonismo; es como si no hubiera pasado nada. Como si el 20-M no hubiera sucedido; como si el contenido y alcance de tal consenso nacional sin precedentes que se concretó no significara nada. Como escribí en mis reflexiones “El día después XXXX la inercia sigue”; políticamente, político-institucionalmente; seguimos en el estancamiento en que hemos estado desde enero del 2016; hasta más quieto y general.

.- UNIDAD Y CONSENSO NACIONALES; REALES; CONTRA LA FICCIÓN POLÍTICA.

El cuadro nacional que queda a partir del 20-M está determinado por el desfase; mayor aún que antes; entre lo político-institucional; la ficción; y lo sociopolítico; la realidad.  Entre la gente y las dinámicas de poder.  Lo de bulto fue la nítida correlación entre el rechazo nacional contra Maduro determinantemente; pero también contra los políticos, partidos y burocracias; y la vivencialidad  y cotidianeidad de la gente en el  rebusque nacional por la sobrevivencia. La voluntad y actitud política concretas de los venezolanos expresó el agobio en que viven. Mas relación entre “las políticas”; las propuestas políticas concretas; etcéteras; candidaturales; y “las luchas sociales”; los problemas de la gente. Imposible. Lo político real; concreto; el consenso ´y la unidad políticos nacionales; expresaron la crisis y luchas sociales. Solo que no a través del voto por candidatos ni partidos; sino en contra; mediante el no-voto.

.- UNA BUENA NOTICIA: “NO HAY QUIEN CAPITALICE EL 20-M.

El desfase entre lo político-institucional; la ficción y lo sociopolítico; la realidad; muestra un “mundo político” en crisis total.  Todas las burocracias partidistas están en crisis. Tanto los dos bloques burocráticos principales; de los chavismos y de las oposiciones; como el reciente de “la nueva oposición” que se anuncia y configuraría sobre la votación de Falcón, son aquelarres; sin la menor sintonía. Sobre todo; vale destacarlo; el de los chavismos y dentro de él, el del madurismo; que, igual que los demás, pero con la obvia sordidez  del caso, brujulea incesantemente. Al propio partido de Maduro; “Somos Venezuela”; según; con decenas de miles millones de “Carnet de la Patria”; el CNE no se atrevió a “totalizarle” ni siquiera 400.00 votos.

En esta crisis de los bloques burocráticos; de inestructuración generalizada; nadie; en  ninguno de los bloques burocráticos ;  tiene capacidad; soporte político real; para definir ni proponer políticas concretas ante los problemas nacionales; ni; menos para implementarlas. Junto a que en ninguno; en contra de lo que se pretende mostrar; hay verdaderos liderazgos ni capacidades político-organizativas nacionales. Hay solo; importantes en su alcance real; algunos liderazgos y organizaciones regionales. Las figuras y protagonismos políticos; en general; son hechuras mediáticas sin soporte sociopolítico propio; promovidas  por factores de poder.

En tal circunstancia; la buena noticia; que los politólogos y analistas; la mayoría inconsistentes; pero hasta los serios y respetables; consideran mala; según, clave de nuestro entrabamiento político nacional; para salir de la crisis; es que en el marco de esa crisis general de las burocracias partidistas; refiriéndome especialmente a la de las oposiciones; no hay quien capitalice el consenso nacional y los alcances inmediatos ni mediatos del 20-M. Y es una buena noticia; porque en el llegadero en que estamos; a esta crisis endorreica; estructural; total; en el supuesto negado de que fuera viable; no es de dársele; ni siquiera “transitoriamente” una salida circunstanciada; promovida a partir de que  alguien; algún “líder” y/o alianza de factores de poder; armada a los efectos de que “capitalice” intensidades políticas concretas.  De tal forma que; aparte de su demostrada imposibilidad; en tal caso de que se diera en alguna forma y grado; a partir de “la unidad de las oposiciones”; de cualquier “unidad” entre burocracias partidistas y candidaturales; no se avanzaría nada o casi.  Al contrario; sería la peor regresión.

.- LA UNIDAD NECESARIA Y REAL, ES LA CIUDADANA; PARROQUIAL,REGIONAL.

Se trata de “la unidad”; sí; pero no de cualquier unidad; ni para lo mismo; ni de los mismos protagonismos por designación  o similares.  La unidad necesaria; históricamente necesaria; está a punto y hay las condiciones para que se concrete y active. Es la unidad de los liderazgos y activismos y convocatorias regionales y locales que; sobre la marcha; asumió y montó el 16-J del 2017 simultáneamente en todas las parroquias del país; 8 millones largos de firmas; y que se proyectó y dimensionó en el gran consenso nacional que fue el 20-M; 17 millones largos que no-votamos. ”Plebiscito” y rechazo al megafraude reeleccionista; son momentos de una misma continuidad sociopolítica ciudadana parroquializada. De la misma consciencia y arrechera política de la gente de a pie  Es la unidad ciudadana; vivencial; concreta; de base, fáctica, eficiente: consciencia, palpitación y sudor de la comunidad; contextualizada, no-burocrática ni mediática; con sus liderazgos naturales; reales; de la más alta calidad política y ético-política; en las parroquias y municipios; y en las regiones. Es el contrapoder ciudadano; autónomo; soberano; unitario; frente al poder central; nacional; presidencial.

.- INVERTIR LA AGENDA: DESDE LO REGIONAL Y LOCAL, HACIA LO NACIONAL.

El contrapoder ciudadano; la unidad ciudadana de base; claro que se plantea la cuestión nacional de confrontar a Maduro; el centralismo de hoy. Claro que tiene en su agenda “sacarlo”. Pero tiene una agenda más concreta; a mano; viable; que es confrontar al madurismo local y regional; a la estructura político-administrativa- partidista mediante la que Maduro operativamente ejerce el poder, concentrado, centralizado presidencialista; mediante la que somete y bloquea cualquier dinámica regional y/o local. El centralismo hoy es el madurismo; estructurado y ejercido sistémico-nacionalmente mediante los gobernadores, alcaldes, legisladores, concejales; suyos; de “un solo gobierno con Maduro”. “Sacar a Maduro”; movilizarse para llegar a “sacarlo”; nó,”ya” como se ha pretendido; sino en los lapsos de acumulación de poder real; prímario; comienza es en la parroquia y el municipio; regionalmente; no al nivel “nacional”; desde el centro; desde Caracas. La agenda de la unidad y el consenso ciudadanos; es contra el centralismo que hoy es el madurismo; contra los  agentes y gestores regionales y locales de su centralismo concretos. Es  una agenda; entonces; cuyos puntos de arranque; concretos; se refieren a confrontar al madurismo concreto; cotidiano; y luego y a partir y en el marco de esa confrontación; concreta; es que se entra a sacarlo a él.

.- EL RIESGO ES QUE NO HAYA UNA POLÍTICA DIFERENTE A LA DE SIEMPRE.

Es el momento estelar de los venezolanos; en el que ninguno de los bloques burocráticos de poder está en capacidad de imponerse: Ni el madurismo-chavismo puede implantar su “Estado Comunal”; ni las oposiciones, pueden imponer su regresión puntofijista. Esto; en el marco de la crisis generalizada de estancamiento en lo político-institucional en que se mueven ambos. Bien indicativamente, desde ambos bloque se invoca como condicionante básica, la necesidad de algún “acuerdo nacional”.

El riesgo en que estamos; el verdadero riesgo; es que desde las oposiciones; las mismas; solo recompuestas; y multiplicadas; se imponga y solo haya el mismo cuadro de los últimos cinco años; solo una variante del de los últimos diez y ocho. La misma MUD y/o su nueva variante el FAVU; el mismo discurso los mismos “lideres” los mismos partidos; misma ficción política “nacional”: partidista y partidizante; presidencialista; electoralista.

Lo que harán las oposiciones; no es mi tema porque es lo suyo; porque son y están para eso; para lo mediático; para lo candidatural; será lo mismo que han venido haciendo; con variantes no sustanciales y con la misma dinámica interna. No es el tema aquí.

La cuestión está; y es el verdadero riesgo; en que no haya otra “política” diferente a la de las de siempre que tanto han favorecido al chavismo y al madurismo Pues entonces seguiremos en la inercia en que hemos estado concretamente desde el 2016; luego de las parlamentarias. Un cuadro inercial en qué; si bien, como señalé; el madurismo no podrá imponer su proyecto; en la crisis política profunda en que está; sin embargo; a partir de la incapacidad del país; y de entrada de las oposiciones para confrontarlo eficiente e inteligentemente; como ha venido sucediendo; pueda lograr sobrevivir más o menos cómodamente y mantenerse indefinidamente.

.-LUEGO DEL 20-M; PASAR A LA OFENSIVA POLITICA CIUDADANA DIARIA; LOCAL, REGIONAL.

Luego del estampamiento  nacional a Maduro y su proyecto; del consenso y unidad nacionales que fue el 20-M; a los venezolanos nos toca pasar de ese testimonio de rechazo;  pasivo pero terminante; a la ofensiva política. Pasar del vacío abstencionista que le hicimos en todos los centros electorales de todo el país;   a la  acción política concreta; beligerante; continuada; diaria;  en todas nuestras cuadras y esquinas  Activar una beligerancia  masiva omnipresente; diaria; que no le de respiro político al madurismo. Una beligerancia; “nacional” en cuanto sea el resultado de decena y centenas beligerancias regionales y locales; convocadas impulsadas por las propias direcciones y protagonismos propios; reales; regionales y locales.

Nos toca no aceptarlo;  rechazar  el pragmatismo de conciliar y asumir la continuidad de Maduro y madurismo como “un hecho”;  a que en grados y formas diferentes están dispuestas varias  de las oposiciones. Aunque fácticamente sea una realidad; políticamente los venezolanos no podemos convenir en ninguna forma de normalización y/o estabilización del resultado espúreo; ilegítimo; del megafraude reelecionista del CNE; que en esencia lo que proclamó; pretendiendo legitimarlo; fue el régimen de ocupación ; antinacional; que Maduro y Padrino vienen implantando  sin el apoyo de ni siquiera el 15%  del país. Mediante un megafraude de tal obscenidad; de la que estaban tan conscientes; que no se atrevieron a armar una totalización ni siquiera igual a la también fraudulenta de la ANC.

Luego del absoluto desplome y el fracaso políticos de la suciedad reelecionista derrotada limpiamente por los venezolanos; el proyecto madurista de su movimiento y liderazgo único; está cancelado: Maduro y su régimen están en estado de postración; en su peor momento; metastiasiado de precariedad, parálisis, incapacidad, desarreglo, desestabilización. En crisis total política, militar, partidista.

.- NO NOS SIGAMOS EQUIVOCANDO; NADA QUE ESPERAR DE LA OEA NI LA UE; NI DE LAS BUROCRACIAS PARTIDISTAS.

En su peor y terminal momento Maduro; es el momento estelar de los venezolanos. Nos toca activar las más altas disposiciones valor e inteligencia; de nuestra subjetividad; de todos en todas partes; para tomar la iniciativa política; para pasar a la ofensiva. No tenemos que esperar nada; no tenemos que esperar, qué…ni de quién…ni cuándo….ni  dónde.  Tenemos es que activarnos, todos ya en todas partes. No tiene nadie que convocarnos. Nosotros mismos nos convocamos.  La agenda nacional es pasar a la ofensiva ciudadana; de base; permanente; contra el madurismo; desde todas las parroquias municipios y regiones; decenas y cientos; en todo el país; y en su desarrollo y a través y a partir de ella; llegar a la confrontación; entonces sí, nacional; realmente nacional;  contra Maduro y el madurismo; contra el centralismo..

Los venezolanos  para pasar a la ofensiva  política ciudadana contra el madurismo; no tenemos  que esperar por OEA ni por la ONU ni la UE; más aislado y acosado intenacionalmente de lo que está el régimen Maduro-Padrino; es inimaginable. Pero para nada sirven las falsas expectativas. No nos sigamos equivocando.  No hay que seguir esperando por la Carta Democrática ni por la Corte de La Haya ni por la CIDH; que están bién; pero que no llegan a nada; porque se trata es de la correlación interna de poder; absolutamente asimétrica Ni de Colombia ni del  Comando Sur ni de Trump. tenemos más que esperar; ni golpe ni invasión. Ni de los pululantes mesianismos; internos sobre todo; aunque también de afuera. De las oposiciones; MUD, FUVL, ni de ningún nuevo bloque o frente candidatural-partidista que pretenda trazarnos “la hoja de ruta”; ni de ninguna “vanguardia” ni “frente amplio de vanguardias”; que asuma “darle una dirección” a nuestras luchas resistencias y protestas; “canalizarlas”. Los fracasos a que nos han llevado en los últimos años las burocracias partidistas; “vanguardias” incluídas; están  cargados; precisamente; del candidaturismo el centralismo  el partidismo del vanguardismo que es lo suyo; incapaces como son de otra práctica.  De que cada burocracia-proyecto- candidatural; siempre tiene e intenta imponer su propia “vía”; como en marzo-abril de 2016; hubo seis para “sacar a Maduro ya”.

.- TENEMOS LA UNIDAD Y EL CONSENSO NACIONAL NECESARIOS; DE BASE CIUDADANAS.

“La Unidad” necesaria; clave”; ya está; la unidad profunda o “superior”; ya la tenemos. Tenemos la unidad total nacional que los venezolanos conformamos el 20-M; unidad y consenso nacionales; totales;  cuya consolidación estructuración y desarrollo, conforma el epicentro del sismo nacional que hará desmoronar totalmente al madurismi-padrinismo. La unidad-consenso nacional antifraude-antireeleccionista; es la máxima posible; y suficiente. A partir de ella podrán darse todos los desarrollos necesario, Podremos llegar a la ofensiva nacional ciudadana; unitaria; consensual; siendo unitarias y consensuales de base ciudadanas las parroquiales y regionales; cuya unidad y consenso no dependen de las burocracias ni de sus candidaturas; de que se unan realmente; o no. Si llegan a alguna unidad real; aunque sea condicionada y limitada; bienvenida sea; podrá ser un aporte algo que se sume. Pero los venezolanos ya tenemos la mejor unidad posible; en la que estuvimos y cupimos todos; en la que todos  podemos estar y caber; que no es de nadie sino de todos. Y es con la que toca arrancar; sin esperar ninguna otra.

.-REPETIR POR TERCERA VEZ LA UNIDAD Y EL CONSENSO NACIONALES DEL 16-J Y EN 20-M.

Ocho de cada diez venezolanos; activa, beligerantemente; no votamos el 20-M. Les dejamos solos, vacíos; sus montajes y centros electorales militarizados , con su Plan República. Derrotamos su megafraude reeleccionista. Estampamos; batimos contra la pared al madurismo-padrinismo. Fue en todas y cada una de las parroquias y municipios de todas las regiones del país, La base sociopolítica  real  del régimen de ocupación cívico-militar de Maduro y Padrino; se demostró en vivo; en 3D; a lo largo de todo el país que  no llega al 15%; además, pasiva y sin disposición ni capacidad de movilización. “La maquinaria chavista” de seguir existiendo en algún grado; no operó.

Así como les dejamos vacíos sus centros  del CNE para el fraude en las hacia 4.000 parroquias de los 335 municipios;  nos toca ahora y desde ahora en calles esquinas y plazas de esas mismas parroquias y municipios; plantar nuestra beligerancia activa. Así como los estampamos  el  20-M; los batimos contra la pared; les  derrotamos políticamente su megafraude reeleccionista; nos toca seguirlos derrotando; nos toca no darles respiro ni cuartel; mantenernos a la ofensiva contra el madurismo concreto, local, estadal.; siempre unitaria y consensualmente; contra el centralismo; primero;  inmediatamente; en las parroquias y municipios; luego, en sus lapsos, en los estados y las regiones. Hasta finalmente sacarlos nacionalmente.

Lo que falta para sacar al madurismo-padrinismo del poder; somos nosotros; que somos a quienes toca. Y que sí tenemos con qué. Montémosnos; vayamos montándonos desde ya todos cada vez más en todo el país; y lo sacamos. “Pasar a una ofensiva nacional”; no es retórica; otra retórica. Demostradamente, los venezolanos tenemos  la capacidad para activarnos nacionalmente; sobre la movilización organizada de base en todas las regiones y parroquias.  La jornada del plebiscito del 16-J pasado; fue nacional; se activó simultáneamente en todas las parroquias del país; municipios; estados. Esta del 20-M  con la misma consciencia y disposición; se dio igual hasta en el último confín del territorio nacional. Ambas jornadas; unitarias y consensuales;  ciudadanas; de la gente: con el mismo impulso de base; de ejercicio de la soberanía ciudadana; de activación primaria de poder;  la misma consciencia y voluntad; tuvieron impactos desbastadores. Se trata ahora; solo; de volverlo a hacer; de repetirlo una tercera vez.

 

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