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Rafael Iribarren: Plebiscito, Ejercicio del poder originario: Un nuevo 11 de abril

 

.- Plebiscito mata “constituyente perfecta” madurista. 

Las burocracias chavistas, particularmente la madurista; desconcertadas; acusaron  el golpe del llamado de la AN al plebiscito del 16J; contra la constituyente de Maduro y su pretensión reeleccionista; contra el  involucramiento de las FANB en su proyecto fascistizante; contra el presidencialismo y la negación de la independencia de los poderes.

Comprensible su desconcierto Pese a la evidencia del rechazo de ocho o más de cada diez venezolanos al proyecto madurista; y luego de tres meses continuos de resistencia  y protestas de calle; el madurismo y sus aliados, circunstanciales en el gobierno; en crisis interna intensa “en pleno desarrollo”; pero todavía, cómodamente; con margen; siguió avanzando, “rueda libre”; sin mayores trabas; en el montaje de su mascarada constituyente; con el Plan República dimensionado, etcétera. Para, básicamente con la partidización y militarización absolutas discrecionales del sistema electoral; garantizarse la reelección de Maduro y la mayor concentración y centralización presidencial del Poder. Todo iba perfecto; hacia “la constituyente perfecta”, como habría dicho Chávez.

El llamado de la AN a consulta popular que, evidentemente no habían procesado en ninguno de sus escenarios; los dejó en el aire; los descuadró. Los dejó sin respuesta política ni fáctica. En la perspectiva bien cierta, de que se concrete una consulta popular masiva; el plebiscito; con quizá decenas de millones de participantes; voluntaria, expresa y nacionalmente movilizados contra su proyecto. Ante la que  no valen retóricas ni “marchas” vehiculizadas; ni Plan República en trance de Plan Avila;. ni terceras fases del “Plan Zamora”. Hasta el punto de que,  el único recurso del que han logrado echar mano, es el de mimetizarse en él; convocando para el mismo 16J; un supuesto “simulacro” de lo que, según, sería el 30J. Para el que Tibisay Lucena; patética; informó que tiene unas 1.200 máquinas. Así de masivo el mismo madurismo y en general los factores de Poder, prevén, con razón, que será la movilización nacional anticonstituyente antimadurista del 16J.

.- Sea lo que sea; o, lo que no sea; al plebiscito no lo para nada ni nadie.

Realmente; ni es “constitucional” ni es “inconstitucional”; ni es  es “legal” ni es  “ilegal”. En un contexto de desinstitucionalización absoluta; de absoluta discrecionalidad en el ejercicio del Poder como en el que estamos; el rigor doctrinario-académico; técnico-juridico-constitucional, sobre su caracterización; no  es el tema. Sea lo que sea; o, lo que no sea;  plebiscito o  “consulta popular”, vá. Simplemente vá; porque sí. Es un hecho; y ese sí no lo para nadie. En relación a los gagueos de los que en su desconcierto” no han logrado pasar los burócratas chavistas; vale remitir al excelente y sustentado análisis del abogado José Ignacio Hernández “La constitucionalidad de la consulta del 16J”  sobre el tema; colgado en PRODAVINCI.

De cualquier manera; y, “por no dejar”; según los “Principios Generales del Derecho”, etcéteras. Primero; lo que no esta negado expresamente por la ley; es legal. Segundo; que la figura del plebiscito no esté en la CRBV; no lo convierte en inconstitucional; ni, menos, en anticonstitucional; pues, ni su realización niega nada de ella; ni va en contra de ninguno de sus postulados. En tal caso al contrario; la figura del plebiscito; como bien refiere Hernández en su análisis; es asimilable a la de la “consulta popular”; diferente a una “elección” y a un “referendo”; sí vinculantes y que se rigen por normativas concretas. Estando claro que no es político-institucional ni jurídico-administrativamente obligante; que se trata  de una acción  política; netamente política. Una acción de hecho. Fáctica. Lo que, precisamente le da su mayor alcance

Por lo demás; y dicho de paso: Inconstitucional, anticonstitucional; ilegal y expresamente contraria  la Ley, y hasta antichavista; sí es la convocatoria e implementación de la mascarada de la constituyente madurista.

.- Desde el “no” del 11 de Abril; es la segunda activación histórica  del poder originario.

Aparte cualquier consideración sobre su constitucionalidad; etcétera. En el plebiscito en marcha; eñ “no” a Maduro; es la segunda vez en nuestra historia desde el 11 Abril de 1810; en que se concreta la activación del poder originario; el “ejercicio de esa “Soberanía” que “reside en el Pueblo” a la que invocativamente se refiere la CRBV; como todas las anteriores. Y que; yendo al punto; es de donde emana su legitimidad; de la misma constitución. La legitimidad de una constituyente; y, según, derivadamente, de una constitución; a la inversa de lo que literalmente induce su texto; emana precisamente; al menos conceptualmente es así; del ejercicio de la soberanía popular, ciudadana; del ejercicio del poder originario; previo al cual no hay nada; salvo la condición humana. Siglos ha yá de aquella “voluntad divina” o ”gracia de Dios”; con los que durante siglos, autoritarismos y despotismos de toda calaña y signo justificaron su eternización en el Poder. De las que el último engendro fue Franco; aunque en el fondo sigue alimentando cualquier variante de mesiansmo. Incluidos, el madurista y varios oposicionistas.

Este plebiscito, tanto como el anterior; tiene un alcance histórico; aunque con variaciones. El 11A de 1810 fue contra el poder imperial metropolitano del rey de España; y su gobierno colonial. Este 16J, igual, es contra el poder central absoluto presidencial.  En contra del régimen de ocupación de una minoría que se mantiene en el Poder pese al rechazo total de la mayoría; exclusivamente por la concentración absoluta del poder fáctico; militar; que ejerce Maduro jefe político y militar de esa ocupación. Con una diferencia determinante; aquella beligerancia “popular” hacia la Independencia se concretó y redujo a Caracas. Y fue activada por la oligarquía criolla; que era “el Pueblo”, en quien residía la soberanía. La nuestra de ahora es en todo el país; y activada por todos los sectores a todos los niveles; verdaderamente popular; de todo el Pueblo; y por la soberanía ciudadana; de todos los ciudadanos.

Y es nacional. Es una acción de base ciudadana; ésta sí propiamente nacional; en cuanto que lo es y será, no, porque se proyecte desde la Capital, desde el centro hacia el interior; ni porque responda a aquello de “el ejemplo que Caracas dio”, como fue entonces y que a dos siglos y cuarto de entonces; aún sigue siendo la llamada “política nacional”; que es básicamente central, caraqueña; presidencialista. Sino porque, al contrario de lo que ha sido siempre; se activará y proyectará en y desde las parroquias y municipios de todo el país. Hacia todo el país.

.- Conteo y totalización manuales; ejercicio electoral del poder originario sin el CNE-SMARTMATIC.

Es la activación a voluntad del poder originario; no solamente porque se ha activado a partir del llamado de la  AN; hoy, el único poder legítimo, ante  cualquiera de los otros, ilegítimos, que lo niegan. Ni porque es la confrontación del poder civil, ciudadano; al militar; único soporte del madurismo. Y tampoco porque viene siendo asumido voluntaria y espontáneamente  por la inmensa mayoría de los venezolanos. Sino; y bien en concreto y de alcance; sobre todo, porque en su implementación no participará en CNE; el CNE-SMARTMATIC; el instrumento legitimante del Poder central; desde siempre; y ahora, con el chavismo, absolutamente; para manipular y trampear sin límite ni control ni transparencia ningunos, la voluntad electoral de los venezolanos

Será un evento asumido, promovido y montado por los ciudadanos organizados y movilizados por propias iniciativa criterios y recursos propios. Computado y totalizado manualmente por ellos mismos en las mesas y centros electorales locales y regionales.

Será la ciudadanización, regionalización y parroquialización de la acción política. En la que se involucrarán, seguramente, hasta decenas de millones de venezolanos hasta en la última parroquia del país. El  16J y desde ya; será un evento nacional al resultar de activarse simultáneamente miles de eventos locales y regionales con la participación voluntaria y consciente de millones de todos los sectores; en vivo y en tiempo real. Del que resultará no un guarismo abstracto: sumatoria, y totalización encriptadas; opacas; salidas de la caja negra que es el CNE-SMARMATC montada por el chavismo. Sino que será el momento coral en que desde miles y centenas de centros electorales de todo el país se canten las totalizaciones de la expresión real de la voluntad de los venezolanos.

.- Ni “hora cero” ni “todo o nada”. Es el inicio de una acumulación originaria de fuerzas; de contrapoder.

No es serio; y es un irrespeto a la inteligencia; seguir anunciando una tal “hora cero”; y hablando de  ultimátum   o de  “todo o nada”, a partir del 16JM. Como demostradamente no lo fue desde el 2015; desde cuando en las oposiciones se hizo habitual esa retórica efectista terminante; inmediatista; demostradamente inconsistente. Y frustrante; como toda altisonancia mesiánica cuyo único efecto real es el de crear falsas expectativas.

Después del 16J; lo que viene seguro es el 17J y el 18J; y así. Pese a ser el luego del evento político de gran alcance, político que será; y que tendrá un impacto profundo y epicéntrico; pero previsiblemente de limitado o cojtenido efecto concreto  inmediato, en la correlación nacional, absolutamente asimétrica, de poder fáctico. Salvo la sorda intensificación de la crisis y confrontación internas del bloque madurista de gobierno; cuyos efectos, como viene siendo hasta ahora; se harán evidentes secuencialmente.

La confrontación en que estamos los venezolanos contra el madurismo fascistizante; o estalinizante; o cubanizante; u hoxkanizante; que resultaron del el mismo uso implacable y a discreción del Poder represivo para mantenerse en él; es un proceso. Un proceso que recién se inicia; en la base ciudadana; de acumulación de capacidad concreta de confrontación; de contrapoder; hacia invertir en perspectiva la correlación general de fuerzas, de Poder; histórica; y hoy absolutamente asimétrica; cuyos resultados concretos, determinantes; suficientes;  previsible y seriamente, no son inmediatos. Y del cual, precisamente; el plebiscito es el evento inicial de acumulación básica, parroquial, municipal, regional de fuerza y poder ciudadanos; originarios. De tal forma que; aunque se apuesta a que el 16J será la movilización nacional de masas mayor de nuestra historia; y del continente; sin embargo, lo previsible; lamentablemente; es que Maduro y el madurismo aunque cada vez más debilitados y acorralados, políticamente; sigan allí todavía por un tiempo.

.- Jugada su última carta; Maduro está “desconectado”; sin oxígeno;  en su defensiva final.

Naturalmente que luego del 16J; de acuerdo a lo previsible; el país, su dinámica política serán otros; diferentes. Maduro jugó su última carta con su mascarada constituyente; sin ni siquiera una mínima posibilidad de algún resultado. Fracasó de entrada. Y ya con la sola convocatoria expectativa y disposición nacionales del plebiscito; no resultará más que en la caimanera retórica del lumpen político; tarifado; que la conformará. El cierto oxígeno y la cierta iniciativa que logró al anunciarla; se le terminaron. A partir de la derrota continuada que le ha significado  la resistencia; el fracaso con la Fiscal; y el strike que le metieron; o se metió él mismo; con el asalto chavista a la AN; quedó “desconectado”. Hoy está; como nunca y sin opción; a la defensiva. A la defensiva final. La idea, realmente cómica; del “simulacro del 30J” el mismo 16J;  rebela que no tienen respuesta concreta; ni forma de enfrentarlo o impedirlo.

.- Plebiscito, caimanera constituyente, regionales, locales y presidenciales; un solo proceso.

Los próximos diez y ocho meses; hasta diciembre del 2018; son y deben ser asumidos así, como un solo proceso; como una sola confrontación entre el país y el grupúsculo fascista-estalinista  montado en el poder; y su régimen de ocupación. El plebiscito el 16J, y las votaciones maduristas del 30J; según, en diciembre las elecciones regionales para gobernadores y legisladores; las locales, municipales luego; y finalmente, en diciembre del año que viene; si no antes las presidenciales; son eventos de un solo proceso. Están interdeterminados; cada uno depende de los otros; y del proceso como tal. Así lo está viendo y manejando, el madurismo. E igual así deben ser vistos y asumidos por el movimiento ciudadano.

Las capacidades parroquiales, locales y regionales que la gente arme y active; los mecanismos y operativos de convocatoria, movilización e implementación que se monten para el plebiscito; son los mismos que se tendrán y utilizarán para los restantes y sucesivos eventos próximos en los que la confrontación ciudadana tendrá el mismo sentido y será contra el madurismo; el mismo aparato de poder concentrado y central represivo en que se sostiene.

.- Hacia la ciudadanización del sistema electoral; de facto; como el plebiscito.

Aparte la retórica madurista sobre su mascarada constituyente; sobre las misiones y demás variantes clientelares; su propósito concreto, es el cambio del sistema electoral; para garantizarse Maduro la reelección naturalmente; y para la eliminación, cambio o sustitución de las gobernaciones y las alcaldías; cambiando su elección directa por alguna variante de designación controlada. En consecuencia; la agenda ciudadana, de los venezolanos, en cuanto lo nacional; en la defensa de la CRBV que se ha asumido como estrategia; hoy se concreta en la defensa del actual sistema electoral, de elección universal directa y secreta; y de los poderes ejecutivos y legislativos regionales y locales electos mediante ese sistema.

La agenda de confrontación contra Maduro; para sacarlo, ya o cuando sea; en el escenario de que mediante el Plan República; o el Plan Avila; previsto; logre montar su mascarada constituyente; que no se logre impedir; implica que la resistencia y la protesta de tres meses largos; y su continuación política que es la movilización  para el plebiscito; regional y local; se mantengan sin parar. Ambas. Inmediatamente contra las actuaciones y eventuales resultados de la constituyente; y luego y en secuencia por que se realicen; imponiéndolas desde las bases; de facto; las elecciones regionales y locales; y presidenciales; mediante el sistema electoral actual. Y a partir del montaje operación y procesamiento electorales ciudadanos. Sin CNE. Con la misma base y capacidad con que se está montando y realizará el plebiscito.

.- Ciudadanos y regiones contra el Poder; una turbulencia histórica.

El plebiscito; legalmente no es vinculante; sin embargo, no es “simbólico”; como algunos lo califican. Es un evento político de efecto profundo de alcance total; sistémico. Aunque se vota; no es un acto electoral propiamente. Y es asumido y ejecutado voluntariamente y a consciencia por millones; por decenas de millones seguramente; al margen y en contra del CNE; en contra del poder electoral. Y en contra de todos los otros poderes, salvo de la AN y el MP. Y; en contra del poder militar y policial que concentra el gobierno. Una verdadera turbulencia histórica. Nada será igual después. Nada podrá después ser pensado ni manejado como ha sido hasta ahora.

Es una respuesta a la coyuntura cierto. Pero aparte de ser, inmediatamente, para rechazar la constituyente madurista; y sacar a Maduro; en perspectiva apunta a la creación de condiciones para una dinámica de cambio profundo en las estructuras de poder. El impulso, la  concreción y los resultados y su impacto político del plebiscito lo determinan; dependen de la gente; de los ciudadanos; y, a niveles locales; parroquiales; y regionales; como concreción de la voluntad política de base de la gente; en sus espacios vivenciales. Es la activación política por sí mismos, de lo local y lo regional; no como la proyección de lo del centro ni de  “lo nacional” que han sido siempre..

Al madurismo y su constituyente lo derrotarán y sacarán las regiones; en y desde ellas. Las regiones sacaran al país de la crisis; de la coyuntural. Y de la histórica estructural.

Y esa derrota determinada por las regiones y las localidades; de  hecho constituye  el acto inicial de un proceso de regionalización y descentralización de la política. De ciudadanización y despresidencialización de la política; base del cambio de las relaciones de Poder a partir del cual será que salgamos real y definitivamente de la crisis histórica y estructural en que estamos.

.- Seguir en estado permanente de plebiscito hasta la federalización del Poder y la política.

El domingo 16 será pero no se termina entonces el plebiscito. A los venezolanos no toca declararnos y seguir en estado permanente de plebiscito; de activación permanente del poder originario. Hasta sacar a Maduro naturalmente. Pero hasta mucho más allá. Y también, desde más acá. Inmediatamente para decirle NO a su mascarada constituyente; para enfrentarla e impedirla; y/o, según, para anularla. Luego, para imponer, en tal caso, también de facto; en tal caso contra todos los poderes; como está siendo el plebiscito; con una agenda regional; la elección directa, universal y secreta; ciudadanizada, regionalizada y parroquializada de gobernadores y alcaldes; de legisladores y concejales. Y  después, del presidente; y, ¿por que nó?; del vicepresidente y de todos los poderes. Elegirlos directamente a todos. Y más allá; aunque sobre la marcha; hacia activar desde las bases ciudadanas regionales y locales; como poder originario; la descentralización la desconcentración y despresidencialización; hacia la federalización  del Poder y de la política.

 

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  • Felix Cedillo Cárdenas

    Mas ridiculo imposible. Con toda la razón el sabio alemán Albert Einstein dijo solo dos cosas son infinitas: El Universo y la estupidez humana y solo dudo de una de ellas.