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Néstor Francia / Análisis de Entorno: Rondón y las elecciones

Bien, se aproxima el momento de la verdad, al menos en el sentido del tiempo inmediato. El otro, el extendido tiempo de la verdad histórica de la época, apenas empieza a transcurrir, estamos en los prolegómenos de la transformación definitiva, de la salvación o del hundimiento, del destino luminoso o de la extinción, y nos referimos a la Humanidad toda y no solo a nuestra efímera representación temporal, la de nosotros, quienes respiramos hoy el aire de este planeta que nos tocó habitar. El 15 de octubre de 2017 está más cerca que mañana, está allí, a menos de un nanosegundo en el tiempo histórico. Pero cuán larga nos parecerá esta semana pletórica de expectativas a nosotros, simples y fugaces mortales.

Se podría decir que la suerte está echada, aunque nunca se sabe, cualquier cosa nos puede reparar el breve período que abarca hasta el evento electoral. Hay denuncias de un plan de la derecha para evitar los comicios. Nosotros avizoramos que habrá elecciones, más allá de que algunos puedan intentar cualquier cosa. Hasta ese día, los más extremistas están incapacitados políticamente para torcer el destino más próximo: sí, habrá elecciones. La pregunta es ¿qué pasará el día después?

Con su sabiduría de viejo combatiente, con la mirada crítica de quienes crecimos en Venezuela luchando en los años duros, los 60 y 70 del pasado siglo, Julio Escalona lanza la advertencia: “Después de la batalla decisiva del 30J el pueblo centró sus expectativas en la ANC. Se conquistó la paz con respecto a la violencia callejera, pero la guerra no cesó. Sólo cambió la forma acentuando la especulación y una escasez crítica de alimentos y medicinas. Según consultas realizadas en asambleas, ello ha generado indignación, angustia, afectando la moral de la población. Se siente que no ha habido hasta ahora medidas públicas efectivas para derrotar la especulación, arma clave de la guerra imperial, lo que estaría generando una tendencia al voto castigo mediante la abstención electoral”. Interesante, aunque el antídoto para el chavismo lo menciona igualmente Escalona: “La abstención tiene que ser derrotada. No se trata sólo de derrotar a los candidatos opositores. Es a la política de Trump. La intervención directa en el interior del país no se ha dado porque los hemos derrotado políticamente en la OEA, otros organismos multilaterales y el pasado 30J. Cada gobernación que  ganen, se convertirá en base para la guerra imperial y el derrocamiento del proceso bolivariano”.

Nosotros compartimos las dudas de este veterano soldado revolucionario, ya lo hemos dicho. Sin embargo, debemos añadir que la percepción de que el Gobierno no hace lo suficiente para enfrentar la agresión del enemigo no es lo único que está sobre el tapete, eso igualmente lo hemos mencionado ya.

El enemigo también está consciente de que se trata de una dura batalla, no está esperando resultados similares a los de diciembre  de 2015. Por eso está “cogiendo piedras” desde ya.

El Parlamento en desacato cuestionó la imparcialidad del Poder Electoral en Venezuela porque este no ha modificado las tarjetas de votación con los candidatos de la oposición, y advirtió que ese órgano rector pasaría a ser cómplice de una estrategia del Gobierno para confundir al elector opositor. La Asamblea Nacional afirmó el pasado martes que el Consejo Nacional Electoral está incurriendo en discriminación política al supuestamente violar la ley de procesos electorales de cara a los comicios regionales. La MUD recrimina al ente comicial que no ha permitido la sustitución de candidaturas y será este uno de sus principales argumentos a la hora de cuestionar los resultados si no le son claramente favorables (o si le son del todo desfavorables, como también puede ocurrir). La carga será contra el CNE y, por mampuesto, contra la “dictadura”. Así está ya montada la zaragata: o ganan o arrebatan, o salen victoriosos o tratarán de entrar en una nueva etapa de violencia, seguramente con intención de nuevos bríos y escaladas.

¿Podrán conculcar el poquito de paz que hemos logrado? No están en las mejores condiciones, hoy parecen aun más divididos que ayer y la moral de sus huestes está por el suelo. Todo eso es verdad, pero también lo es que siguen contando con recursos y  respaldo político del imperialismo y sus aliados en el continente y más allá de él. De hecho, ya se mueven en el sentido de trasladar el probable zafarrancho allende nuestras fronteras. Los diputados en desacato aprobaron informar a la Organización de las Naciones Unidas y a otras organizaciones internacionales “que hacen seguimiento a la situación institucional venezolana acerca del riesgo que se cierne sobre el próximo proceso comicial”.

El rector opositor del CNE, Luis Emilio Rondón, arrimó la brasa a la sardina opositora en ese sentido y afirmó que “Es una obligación del CNE la divulgación y conocimiento de la oferta electoral y evitar que se propicien votos nulos. Por tanto, es ilegal impedir sustituciones de candidatos”. En este momento el argumento principal del “fraude” no son las máquinas de Smartmatic, ni las capta-huellas, ni la tinta indeleble. El tema de moda son las “sustituciones”, lo que seguramente irá acompañado de otros reclamos para no aceptar nada que pueda parecerse a una derrota.

Del lado nuestro, lo que mejor nos protegería de esas malas intenciones sería una victoria de dimensión inobjetable ¿Podremos lograrlo? Solo si Rondón le responde a Julio, y a la Patria toda, a pesar de los pesares.

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