Inicio > El pizarrón de Fran > El pizarrón Opinión > Jaime García: Ni esperanza ni paz con el glaucoma.

Jaime García: Ni esperanza ni paz con el glaucoma.

En el Estado Falcón, según estadísticas no oficiales, existen miles de personas con padecimiento de glaucoma. Enfermedad caracterizada por aumento crónico y constante de la presión  ocular interna, ocasionando que en periodos breves de tiempo los enfermos diagnosticados por esta enfermedad queden irremediablemente ciegos.

Ciertamente, los paisanos corianos que padecen este cuasi cáncer, para mitigar la presión alta y el dolor en los glóbulos oculares, usan de por vida gotas oftálmicas, tales como cosopt, matilol, timolol, glaucotensil T, dobet, maleato de timolol, etc.

Desgraciadamente, estos medicamentos tienen más de 3 años que desaparecieron de las farmacias venezolanas, inclusive los compatriotas cubanos en los CDI ya no lo suministran, y en toda la red de barrio adentro también desaparecieron.

No ha habido forma ni manera que el gobierno nacional se sensibilice con este sector de venezolanos que padecen esta silenciosa, crónica y siniestra enfermedad. Este sector glaucomico, al no poder adquirir estos medicamentos a la brevedad posible, quedaran irremediablemente ciegos, gracias a la violación de los artículos 83 y 84 de la constitución y al descuido e irresponsabilidad del gobierno de turno.

Es paradójico, que estos hermanos venezolanos con glaucoma, habitantes de un país petrolero, fundador de la OPEP, con el parque refinador más grande del mundo, famoso por el emporio minero existente, etc. hoy día parte de sus habitantes se están quedando ciego por falta de unas simples góticas oftálmicas, que recientemente se producían el país a un pecio módico, razonable y accesible.

Tomando como referencia, el grafiti escrito en algunas paredes de las calles de Coro y Punto fijo el cual dice “Venezuela no es una amenaza, es una esperanza”, los paisanos glaucomicos en función a su padecimiento lo toman al contrario, es decir la políticas de salud puesta en práctica por el gobierno nacional y el comportamiento gubernamental con los enfermos de glaucoma “si es una amenaza, no hay esperanza de solución. El tiempo transcurre y la estática e inanición del presidente y sus ministros es publica y notoria.

Los pacientes con glaucoma, continúan amenazados y sin esperanza.

Te puede interesar

Compartir